martes, 12 de enero de 2016

Aspectos a tener en cuenta sobre alumnado con autismo

El blog "la psico-goloteca" ha publicado una entrada muy completa sobre el alumnado con Trastorno del Espectro Autista (TEA), más concretamente con autismo, que de seguro nos va a ayudar a comprender mejor sus dificultades y a potenciar sus capacidades:

1. El autismo es un trastorno de espectro. Esto quiere decir que se trata de un grupo muy heterogéneo y, por tanto, hay mucha variabilidad entre unos casos y otros. Los maestros/as que ya han tenido la posibilidad de contar con un alumno con TEA, ya tienen una idea de qué va, pero han de tener en cuenta que no todos los niños con TEA son iguales y van a necesitar adaptarse a cada caso en particular. Lo que para el niño que tuvimos el curso pasado sirvió, puede que para el que tenemos este curso no sirva, y viceversa. Los padres de estos chicos suelen ver con buenos ojos que se les pregunte sobre su hijo/a y, en general, valoran muy positivamente nuestra disposición. Mientras, a nosotros, nos será muy útil su información de cara a mejorar el funcionamiento de la clase. 

2. El comportamiento es comunicación. En ocasiones un comportamiento inadecuado o desadaptado es una forma de decirnos que se siente abrumado, o quiere comunicar algo y no sabe expresar su queja o desagrado de otra manera. Es cierto que puede haber padres que consienten "más de la cuenta", que no ponen límites a los niños, pero es de especial importancia intentar encontrar qué causa dicha conducta en el niño, antes de echar la culpa al entorno familiar, y sobre todo si hablamos de alumnos que tienen un trastorno de estas características. Puede ser útil anotar qué es lo que sucede antes de que aparezca la conducta-problema, con qué personas estaba, el momento, el contexto...., para conseguir así alguna pauta que nos ayude a evitar que esta aparezca o estar prevenidos de lo que puede suceder. 

3. Adapta lo que puedas tu enseñanza a su aprendizaje, aprovechando sus fortalezas y peculiaridades. Algunas ideas pueden ser:
  • Organiza las cosas paso a paso, en orden, en una secuencia pautada.
  • Dar instrucciones muy claras. Es mejor decir "deja los lápices, cierra el cuaderno y ponte en la fila" que decir "Hoy hace muy bueno, vamos a dar la clase fuera". 
  • Anticípale con tiempo y siempre de cualquier cambio de rutina que se vaya a producir (un profesor nuevo, una excursión...), de igual modo, recuérdaselo varias veces antes de que llegue la fecha. Su necesidad de ambientes estructurados y su inflexibilidad cognitiva hace que muchos de estos chicos no llevan bien los cambios bruscos ni las "sorpresas", les causan ansiedad y pueden aparecer rabietas
  • No das nada por asumido. Es posible que haya escuchado las instrucciones pero no las comprenda, o tal vez ayer lo tenía claro, pero hoy no. 
  • Explica claramente cuándo está terminada una tarea. Hay quien hace una foto de cómo tiene que quedar lo que pedimos y se lo enseña al alumno. 
  • Usar apoyos visuales mediante pictogramas e imágenes es una buena idea, y más ahora que contamos con un móvil que hace fotos. ¡Aprovechémoslo!. También puede ser útil un compañero de modelo, si tiene capacidad imitativa.
  • Aunque hayas dicho al grupo lo que hay que hacer, dirígete al alumno con TEA de forma directa e individual, porque es posible que no entienda que la instrucción que le damos al grupo también va dirigida a él/ella. 
  • Ten paciencia, es posible que necesite más práctica que otros niños para dominar la tarea. 
  • Suelen funcionar mejor los refuerzos que los castigos. 
  • Corrígele con delicadeza. 
4. Los niños con autismo requieren tiempo extra para procesar las informaciones verbales. Necesitan que el lenguaje que empleemos cuando nos dirigimos a él/ella sea claro y con frases cortas, con instrucciones muy básicas de uno o dos pasos. Si quieres preguntarle algo, dale unos segundos para que responda, y si tienes que repetirle la pregunta, vuelve a formularla tal cual lo hiciste la primera vez. 

5. Un respiro puede ser de gran ayuda. Estos niños pueden beneficiarse de contar con un lugar tranquilo donde retirarse y autorregularse. Si es una esquina tranquila, con cojines y alfombra, con algún libro o mp3 con alguna música favorita. Cuando se haya relajado, podrá reincorporarse a las tareas de la clase. 

6. La comprensión del lenguaje y la expresión verbal son dos cosas distintas. Muchos niños con TEA entienden mucho más de lo que sus profesores o maestros piensan, pero por contra, pueden no ser capaces de expresar lo que realmente quieren decir. Mientras, otros niños emiten largos y complejos enunciados, que nos hacen pensar que son más competentes a nivel lingüístico de lo que en realidad son, pero no entienden nada de lo que están diciendo. 

7. Los niños con TEA son literales. Les cuesta mucho el lenguaje figurado, las metáforas, o los pensamientos abstractos, los sarcasmos y la ironía. Si vas a una excursión y dices "coged ritmo", los compañeros del niño van a entender sin problema que les pedimos que se den prisa, mientras el niño con TEA buscará el ritmo por el suelo. Cosas similares ocurren con frecuencia, y algunas pueden resultar divertidas, pero la mayoría son frustrantes. También puede ocurrir con preguntas que en realidad son instrucciones. Si le decimos "¿quieres leer la siguiente página?", es altamente probable que su respuesta sea "no". En este caso hubiera sido mejor pedirle directamente que lea. Si le dices "has dejado tu pupitre muy desordenado" no va a recoger su pupitre, porque entiende que lo que estás haciendo es describir cómo está el pupitre y no entiende que lo que quieres es que recoja. 

8. Los niños con autismo se focalizan en un tema. Y pueden querer hablar de ello durante horas y horas. En muchas ocasiones se trata de temas que no interesan a las personas de su entorno. Puedes usar sus intereses como instrumento de aprendizaje así, si estamos sumando, en vez de sumar manzanas, él sumará dinosaurios (si es su tema de interés). También podemos usar sus intereses como recompensa tras la consecución de una tarea. 

9. Necesitan ayuda en las interacciones sociales. Podemos ayudarle:
  • Enseñándole y ejercitando habilidades sociales básicas como esperar turnos, compartir, mantener la distancia social...
  • Permitirle que quede fuera de juegos o deportes que le resulten difíciles de entender o le desagradan. 
  • Estar muy pendiente de cómo le tratan sus compañeros, para detectar situaciones de acoso escolar y obrar en consecuencia. 
10. A veces hay problemas sensoriales. Algunos presentan hipersensibilidad sensorial (visual, auditiva o táctiles (texturas). Aunque no todos lo tengamos a nuestro alcance, un terapeuta ocupacional nos puede ayudar a hacer un aula más agradable atendiendo a esos estímulos sensoriales. Intenta eliminar distractores. 

11. Tienen estereotipias. Son movimientos repetitivos que pueden resultar raros a sus compañeros. Tales como jugar con sus dedos, balancearse, aleteos de manos o brazos, hacer ruidos.....Pueden aparecer:

  • Ante una sobreestimulación: el hacer el movimiento ayuda al niño a regular esa sobreestimulación para no saturarse. 
  • Ante la hipoestimulación: el hacer el movimiento ayuda al niño a regular u obtener la respuesta sensorial que necesita. 
  • Ante el dolor: el niño se golpea como una forma de reducir la sensación de dolor. Aunque parezca contradictorio, se cree que esta autoagresión provoca la liberación de betaendorfinas en su cuerpo, que provoca una sensación de "anestesia" o placer. 
  • Emociones intensas que le provoquen excitación, que también usan como una forma de auto-regulación emocional, como cuando el bebé se chupa el dedo y se calma.
  • Será útil buscar qué provoca la estereotipia para extinguir el origen o dar al niño otras herramientas alternativas para gestionar la situación. Interaccionar con él para hacer que esa estereotipia sea funcional, que adquieran significado para el niño. 
12. Algunos tienen ecolalias. Consisten en la repetición total o parcial de palabras o frases. Existen varios tipos:

  • Según criterio temporal:
Inmediata: repeticiones de emisiones que acaban de producirse
Demorada: repeticiones de emisiones que se han producido hace tiempo ( minutos, horas, días, semanas....) 

  • Según criterio estructural:
Exactas: repetición exacta de lo que ha oído.
Reducidas: repite una parte de lo que ha oído, generalmente el final. 
Ampliadas: no cambia la estructura pero introduce algunas modificaciones. 
Expandidas: hay modificación y reordenación de estructuras. Indican cierta competencia lingüística. 
Ecolalias funcionales: Hay una intención comunicativa, por lo que debemos aprovecharlo, dando modelos verbales válidos para el niño que se adecuen de forma correcta a sus propósitos. Por ejemplo:Supongamos que un niño con ecolalia se sitúa delante del adulto y, señalando el bote de galletas de la cocina, le dice "¿Quieres una galleta?". El adulto inmediatamente le debe dar un modelo verbal que puede ir desde "galleta" "dame galleta"; "papá galleta"; quiero comer galleta"... a niveles de complejización superiores, en función de su nivel lingüístico actual. Después de que el niño haya repetido la emisión, el adulto asegurará el cumplimiento del propósito de la emisión, en este caso, el acceso a la galleta pedida..

En caso de que lo que le hagamos sea una pregunta, y en vez de respondernos repite la pregunta, podemos iniciar nosotros la respuesta. Teniendo en cuenta de que si estas ecolalias aparecen en un contexto comunicativo, es probable que el niño no esté comprendiendo el mensaje.
  • Ecolalias no funcionales: No existen intención comunicativa. Tienen un carácter autoestimulatorio, como ocurría con las estereotipias. En este caso debemos enseñar al niño a discriminar en qué situaciones no debe emplearlas. De igual modo será útil buscar qué provoca la ecolalia para extinguir el origen o dar al niño otras herramientas alternativas para gestionar la situación. Interaccionar con él para hacer que esa ecolalia sea funcional, que adquiera significado para el niño. 
13. Algunas veces pueden aparecer rabietas sin razón aparente. 
14. Puede ser útil explicar a sus compañeros qué es el autismo de forma adaptada a su edad, diciéndoles que: 
  • Todos somos únicos y diferentes.
  • Es una cosa de nacimiento y que nadie tiene la culpa.
  • Salvo en algunas particularidades, en casi todo, es uno más de la clase. 
  • No se porta mal, hace algunas cosas de manera diferente a nosotros. 
  • Le cuesta hacer algunas cosas, como comunicarse y hacer amigos, por lo que tenemos que ser comprensivos y esforzarnos un poco más. 
  • No hay nada de qué asustarse ni preocuparse. 
15. Dicen las cosas como las ven. Te puede decir en público que tienes que adelgazar, que hueles mal o que el jersey que llevas hoy es muy feo. No te lo tomes como algo personal. Su intención no es hacer daño. La mejor solución es tomárselo con humor. 

16. Todo el personal del centro debe estar informado y colaborar. 

Fuentes consultadas

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